Redemption (parte 3ª) El prototipo

En el artículo anterior, se explica la construcción del prototipo de capilla portátil robotizada desde un punto de vista técnico. La idea es la de construir un dispositivo similar al que recuerdo había en casa de mi abuela. Se trata de un recuerdo borroso de la primera infancia. De hecho apenas tengo certezas acerca de su aspecto.

Partiendo de este vago recuerdo, pretendo “reconstruir” dicho altar, incorporando elementos electrónicos: robótica y software. La idea es la de fabricar una pieza de ebanistería con personalidad propia que sirva de soporte tanto para la pintura como para el hardware. Se trata de una capilla portátil, por lo que parece obligatorio incorporar una serie de elementos; filigranas, volutas, referencias a la iconografía tradicional y acabados en pan de oro. La estética que se buscará será la del altar barroco.

En el siguiente vídeo podemos ver cómo se comporta el hardware y el software cuando el espectador introduce una moneda por la ranura del aceptador. Es un prototipo, un primer boceto mínimo con materiales reciclados.

De prototipo a obra de arte, la búsqueda de financiación

Este modesto prototipo pretende evaluar la viabilidad técnica del proyecto invirtiendo la mínima cantidad posible de dinero. La idea es la de empezar a trabajar, cuando se disponga de los medios necesarios, en fabricar la pieza final.

A la hora de materializar proyectos como este, que requieren de cierta inversión, lo difícil no es aprender robótica o programación de software, ni pasarse una vida pintando para tener un lenguaje propio. Lo realmente difícil es encontrar a “alguien” o “algo” que apoye un proyecto puramente desinteresado. El objetivo de este proyecto es el de su propia materialización, sin más pretensiones. La búsqueda de mecenas comienza.

Arte y robótica, un prototipo de Juanma Moreno Sánchez